
Las gatas tienen un ciclo poliéstrico estacional, es decir, que tienen el celo varias veces durante una determinada época del año. Otra característica diferencial es la ovulación inducida por la monta del macho lo cual hace que la fecundidad sea muy alta. Estos dos factores juntos hacen que las gatas puedan dar a luz varias camadas al año si conviven o tienen contacto con machos sin ningún tipo de control. En gatas de vida libre o en semi libertad es muy importante el control de la reproducción para evitar las camadas indeseadas. La reproducción en las gatas se puede controlar por métodos médicos o quirúrgicos cada uno de ellos con sus ventajas e inconvenientes.
¿DE QUE MÉTODOS DISPONEMOS PARA EL CONTROL DE LA REPRODUCCIÓN EN LAS GATAS?
Hay tres opciones:
-Evitar el contacto con machos cuando están en celo: este suele ser un mal método ya que es imprevisible cuando van a entrar en celo y es imposible evitar con total seguridad que se pueda escapar la gata.
-Tratamientos médicos con inyecciones: inhiben la aparición del celo temporalmente si se administran correctamente y posteriormente la gata vuelve a tener el celo.
-Tratamientos quirúrgicos: que pueden esterilizar a la gata sin inhibir la aparición del celo (histerectomía y ligadura de trompas) o bien que inhiben la aparición del celo y en consecuencia la reproducción (ovariectomía y ovariohisterectomía).
¿EN QUÉ CONSISTEN LOS FÁRMACOS QUE INHIBEN EL CELO EN LAS GATAS Y QUÉ EFECTOS SECUNDARIOS PUEDEN PROVOCAR?
Existen derivados sintéticos de la progesterona (proligestona) pero el mecanismo de acción y los efectos secundarios son los mismos.
La administración de progesterona antes de la aparición del celo inhibe la aparición del mismo y la administración cuando ya ha empezado el celo hace que en pocas horas o días desaparezca.
Estos tratamientos producen numerosos efectos secundarios a corto y largo plazo tanto en el estado general de la gata (obesidad, diabetes mellitus) como en su aparato reproductor (tumores de mama, infecciones de útero). Por lo tanto, representan una opción de tratamiento para situaciones puntuales siempre bajo la supervisión del veterinario, pero son una opción muy peligrosa si se utilizan como tratamientos habituales para el control del celo. Suelen aparecer entonces algunos de los efectos secundarios mencionados.
¿QUÉ INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA ES LA MÁS ADECUADA PARA EL CONTROL DE LA REPRODUCCIÓN?
Los métodos quirúrgicos son los más aconsejados para el control de la reproducción en las gatas ya que su eficacia es total y no provocan efectos secundarios importantes. Las desventajas más significativas son que requieren anestesia general y el precio. Las dos intervenciones quirúrgicas más practicadas y aconsejadas por los veterinarios son la ovariohisterectomía (extirpación de los ovarios y del útero) y la ovariectomía (extirpación de los ovarios).
Tras cualquiera de estas dos intervenciones las gatas no tienen nunca más el celo y por lo tanto no pueden reproducirse. Las técnicas de esterilización sin inhibir el celo (extirpación sólo del útero o ligadura de trompas) no son muy aconsejables en las gatas ya que los gatos no disfrutan de sus relaciones "sexuales" como en el caso de las personas y por lo tanto no tiene ningún sentido dejar que tengan el celo y que las monten los machos sin un objetivo reproductivo.
¿QUÉ ES MEJOR: EL CONTROL MÉDICO O LA CIRUGÍA?
Sin ningún lugar a dudas los métodos quirúrgicos están más indicados para el control de la reproducción en las gatas por su carácter definitivo y su ausencia de efectos secundarios importantes. Los tratamientos con progesterona deben reservarse a casos puntuales en los que se interesa inhibir el celo en un momento determinado, pero interesa mantener la capacidad reproductora de la gata y en ningún caso abusando de ellos.
¿QUÉ EFECTOS SECUNDARIOS PUEDEN CAUSAR UNA OVARIOHISTERECTOMIA?
Los dos problemas principales son complicaciones anestésicas durante la cirugía (cuya probabilidad es muy baja si la gata está en condiciones adecuadas) y la tendencia a la obesidad resultante de la ausencia de los ovarios. Esta tendencia es fácil de controlar si inmediatamente después de la operación se regula la ingesta de comida o bien se utilizan variedades de alimento concentrado ya especiales para gatos operados.
La obesidad está generalmente más relacionada con el sedentarismo que no directamente con los efectos de la operación así que es un factor perfectamente controlable desde el principio.
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